Presentación

Se pretende dar a conocer parte de nuestra Historia a través de distintos artículos ya publicados en las Actas de Congresos y Jornadas celebradas en Llerena y pueblos de su entorno, así como otros publicados en las revistas festivas de dichos pueblos. Con esta finalidad, cuando se trata de particularizar sobre un tema o pueblo concreto, se ofrece la posibilidad de enlazar con otros blogs más específicos.







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jueves, 2 de junio de 2016

miércoles, 11 de mayo de 2016

CASAS DE REINA: HOMICIDIO VIOLENTO CON PREMEDITACIÓN Y ALEVOSÍA EN 1850


 

En el Foro Español, periódico especializado en jurisprudencia y administración, edición de 20 de febrero de 1850, recoge cumplida información sobre este impetuoso y triste acontecimiento, la causa criminal seguida contra el caserreño MANUEL DÍAZ RAMOS en el juzgado de primera instancia de Llerena, por muerte dada a su convecino JUAN MATÍAS BORREGO.

Aparte del reo y un buen número de testigos, intervinieron don Eugenio García de Gregorio y don Manuel Ceferino González, como jueces de primera instancia en su sede llerenense; don Antonio María del Castillo, como promotor fiscal; y don Gregorio Calado, como secretario.

Los hechos, de amplia repercusión entre los naturales de esta zona del partido histórico de Llerena, tuvieron también resonancia en la prensa del Reino, desarrollándose  según las declaraciones y disposiciones que siguen:

1º.- Declaración de Narciso Borrego, hermano de la víctima: En la noche del 11 de enero del corriente año compareció ante el teniente alcalde de Casas de Reina, pueblo del partido judicial de Llerena, Narciso Borrego de la misma vecindad, el cual manifestó que pasando aquella tarde por el corral de María Ramírez, vio que estaban jugando al hoyo varios hombres, entre ellos Casimiro Gucemas, Ramón Toribio, Francisco Murillo, Antonio Rodríguez, su hermano Juan Matías Borrego (víctima) y Manuel Díaz menor (reo), y le llamó la atención que su hermano se hallaba agobiado con las exigencias que le hacia el Manuel Díaz, reclamándole unos cuartos (monedas) que decía le era en deber. Que demandándoselos con calor, le contestó su hermano (la víctima) al Díaz (reo) que se los pagaría, y que sin mediar otra palabra le dio un golpe a dicho su hermano, de cuyas resultas cayó en el suelo arrojando sangre en abundancia, siendo tan imprevisto este hecho que no pudo evitarse.

2º.- Declaración del teniente de alcalde: Compadeció esta autoridad, diciendo  que, acompañado de los hombres buenos, D. José Cabezas y D. Fernando Pacheco, delante de los que bajo juramento se ratificó el compareciente, se constituyó en el sitio de la ocurrencia con el fin de facilitar los auxilios necesarios al herido, sin embargo de que fue ya inútil, puesto que encontró al Juan Matías Borrego ya difunto puesto de rodillas cerca de una zanja, como así lo reconocieron el flebotomiano (sangrador) y los hombres buenos, trasladando después el cadáver a las casas de ayuntamiento, adonde fue reconocido y repuesto de sus heridas.  (Añade el teniente de alcalde que) El matador Manuel Díaz menor (menor, para diferenciarlo de otro vecino con el mismo nombre y apellidos de mayor edad), que al pasar con dirección a su casa (se paró y) entró (en la casa del teniente de alcalde) con un cuchillo ensangrentado en la mano, y le hizo (el teniente de alcalde) preso, recogiéndole el cuchillo y dando después parte al juez de primera instancia de Llerena de la ocurrencia (trágico suceso), quien a su vez le contestó procediera sin levantar autos de la formación de la sumaria hasta que el juzgado se constituyera en Casas de Reina para continuarla.

3º.- Declaraciones de otros testigos presenciales de la ocurrencia: Antonio Rodríguez, Casimiro Gucemas y Juan Toro declararon que el Díaz había sido el asesino del Borrego, a causa de haberle reclamado doce cuartos que le era en deber y los cuales no pagaba el Borrego por decir no tenerlos y que, entonces, en la misma cerca de Manuel Perozo donde estaban varias personas presenciando el juego del hoyo, vieron que retirándose un poco el matador sacó un arma de la faltriquera con la que le dio en el costado, de cuyas resultas cayó arrojando bastante sangre. Añadió además (sólo el testigo) Juan Toro, que cuando el Díaz demandó los doce cuartos y oyó la contestación, dijo: “pues tú me los pagarás”, marchándose (a continuación) y volviendo con las manos metidas en los bolsillos.

4º.- Declaración de Manuel Díaz menor, el reo: Tomada la indagatoria al reo en la misma noche del 11 (día de autos) dijo sustancialmente ser de edad de 22 años, y que habiendo estado jugando con los testigos anteriores y el Borrego (víctima) al hoyo en el sitio de la ocurrencia (cerca de Perozo), le reclamó doce cuartos que le había ganado, los que se negó a satisfacer con palabras indecentes, cuya disputa duró por espacio de una hora, y que viéndose amenazado por los dos hermanos Borrego (la víctima y su hermano, el primero de los testigos citados) y advirtiendo que ambos tenían navajas, trató de defenderse yendo por un cuchillo a casa de su padrino Manuel Díaz mayor, originando con él la herida (mortal) al Matías Borrego. (Además) Reconoció el cuchillo como que fue con el que hizo la muerte, añadiendo que cuatro días antes tuvieron algunas contestaciones amenazando al Borrego (víctima) con las palabras: “tú me las pagarás”, haciendo una cruz con la mano, a cuyo acto estuvieron presentes Justa Toro, María y Concepción Rodríguez y Ambrosio Várela.

5º.-  Declaración de otro testigo: El testigo presencial Ramón Toribio, que al principio negó haber visto la muerte diciendo (sólo) haberla oído en casa de José Durán, fue contradicho por éste y Francisco Galán, que afirmaron ser el Toribio el que a ellos se lo había participado, enmendando en vista de esto aquel su declaración y confesando como los demás el hecho tal cual había ocurrido.

 

Continúa la descripción de los hechos, recogiendo el periódico de referencia otras circunstancias. Así, relata cómo que el juez de primera instancia de Llerena, en aquella sazón D. Eugenio García de Gregorio, se personó en el pueblo de Casas de Reina al día siguiente (12 de enero) acompañado de dos facultativos de Medicina y Cirugía, quienes por ante de dicho juez procedieron a  reconocer el cadáver y  verificar su autopsia, declarando tener el fallecido una herida profunda que penetraba hasta el corazón, el cual estaba incidido con sus envolturas, siendo dicha incisión como de dos dedos y hecha con instrumento cortante o punzante con dirección de arriba abajo, de esencia mortal en primer grado.

El mismo juez constituido en el sitio de la ocurrencia practicó en él una vista ocular, encontrando un hoyo para el juego, pero no vestigio de ninguna clase. Trasladado a Llerena el juzgado y el reo en el mismo día 12, se procedió al siguiente a la ratificación de los testigos que habían declarado, los cuales lo hicieron sin novedad ofreciéndose la causa al hermano del difunto que no quiso mostrarse parte y renunció a la indemnización.

- El otro juez, don Manuel Ceferino González, que empezó a conocer en la causa desde el día 13 de enero, mandó ampliar las declaraciones a los testigos Casimiro Gucemas, Francisco Murillo, Juan Toro, Antonio Rodríguez, Ramón Toribio y otros que ya habían declarado sobre la ocurrencia, los cuales lo hicieron afirmando que el difunto Matías Borrego ni su hermano amenazaron al (Manuel García) Ramos, ni sacaron navaja alguna, ni dirigieron insulto de ningún género.

Pasada al promotor fiscal la causa en el mismo día con la partida de bautismo del reo, se procedió a recibir a éste la confesión con cargos en la cual afirmó haber cometido el asesinato, pero añadiendo que lo había ejecutado en propia defensa.

-El ministerio fiscal pidió se impusiera al reo la pena de cadena perpetua, a la de muerte, con las costas y gastos del juicio con arreglo al art. 424 del Código penal, apoyando esta petición en estar probado el delito por propia confesión, siendo una pura falsedad desvanecida por los siete testigos del sumario la disculpa dada por el Manuel Díaz Ramos de haber ejecutado la muerte en propia defensa, pues estaba probado no haber intervenido desafío, riña ni pelea, siendo ejecutada la muerte con alevosía y premeditación.

-Recogida la ratificación de los testigos del sumario por él referido promotor, y recogida la causa a las seis de la mañana del día 17, previo nombramiento de procurador, se pasó al defensor por término de 24 horas, el cual se amplió por ocho más.

-El defensor trató de combatir la alevosía y premeditación alegadas por el promotor, diciendo que para que sean imputables los hechos es necesario que las acciones sean enteramente voluntarias y que haya conocimiento del mal que se va a causar, circunstancia que no tuvo presente el Díaz Ramos, como se demuestra en sus declaraciones, y de irse a refugiar en la casa del teniente alcalde. Para cohonestar el hecho, dijo haberle provocado el difunto y haberse defendido estando además embriagado, pidiéndola disminución de la pena, la ratificación de los testigos del sumario y la prueba de los hechos de que Manuel Díaz Ramos era un hombre de oscuro entendimiento y que en el día de la ocurrencia estaba bebido, no siendo en él habitual este vicio.

-A las once y cuarto de la mañana del 18 de enero se recibió la causa a prueba por término de 24 horas, las cuales por petición del defensor se hubieron de prologar a 29 más, dentro de las que se ratificaron los testigos del sumario sin ninguna alteración.

-El reo quiso presenciar las pruebas y asistió a ellas en las casas consistoriales por mandato del juez, rodeado de un extraordinario concurso. Justa Toro, Antonio Várela, Concepción Rodríguez y su hermana María negaron la cita del reo y la disputa que dijo haber mediado, pues dijeron no haber presenciado cosa alguna de lo que aquel afirma.

-Por parte del procesado se presentaron varios testigos diciendo Francisco Galván, ser el Díaz Ramos de muy oscuro entendimiento, estando borracho en la tarde del día de la ocurrencia, habiéndolo visto el mismo testigo no siendo habitual en él este vicio. Preguntado por el promotor fiscal sobre alguno de estos hechos, manifestó no saber dónde estuvo bebiendo el reo en el día del suceso, que lo encontró solo cerca de su casa no volviéndole a ver más sino es después de preso.

-Antonio Asenjo dijo lo mismo que el anterior, al igual que Francisco Rodríguez y Juan Cabeza…, quedando así los hechos visto para…

SENTENCIA

En la ciudad de Llerena a las diez de la mañana de hoy, 21 de enero de 1850, el señor don Manuel Ceferino González, juez de primera instancia de la misma y su partido, habiendo visto esta causa seguida contra Manuel Díaz Ramos, vecino de las Casas, de estado soltero, oficio jornalero, de 22 años de edad, no sabe escribir y carece de bienes

-         Resultando de la misma que el espesado Díaz Ramos, hallándose ebrio jugó al hoyo con Juan Matías Borrego su convecino y otros, le ganó 12 cuartos y pidiéndoselos le contestó el Borrego que no los tenía, que se los daría cuando los tuviera, en cuyo momento el ya citado Ramos fue por un cuchillo a casa de su tío Manuel Díaz, distante 24 pasos, en donde confiesa le tenía guardado, y volviendo al sitio del juego reclamó de nuevo al Borrego los 12 cuartos, quien le repitió lo que anteriormente, que se los daría cuando los tuviera, y sacando el Ramos el cuchillo de la faltriquera le dio una puñalada de la que murió en el acto.

-         Considerando que Díaz Ramos al ejecutar este hecho se hallaba en estado de embriaguez no habitual y que no debía tener intención de causar todo el mal que produjo, puesto que además de así confesarlo se marchó seguidamente que mató al Borrego, consternado y afligido  a casa del teniente alcalde.

-         Considerando que el cuchillo de que se sirvió es de uso prohibido y que Narciso Borrego, hermano del muerto y su próximo pariente ha renunciado a la indemnización civil

-         Vistos el art. 324 y su párrafo 1º, circunstancias 5ª y 6ª del art. 3º, 22 del 10º del Código penal, con lo expuesto por el promotor fiscal ante mí el escribano de S. M. dijo:

-         Que debía condenar y condenaba a Manuel Díaz Ramos a cadena perpetua con las costas procesales.

-         Antes de la ejecución de esta sentencia se consultará con S. E. la Audiencia Nacional del territorio, previa citación y emplazamiento dé las partes, quedando en la escribanía el oportuno testimonio, pues por esta definitivamente juzgado lo pronunció, mandó y firmó dicho señor de que doy fé.=Manuel Ceferino González (Juez).=Gregorio Calado (Secretario).

viernes, 22 de abril de 2016

FEDERICO ORTÉS Y CERVANTES


 

Hoy, 22 de abril de 2016, se cumplen 400 años de la muerte de Cervantes (1547-1616), que falleció en Madrid, a la edad de sesenta y ocho años.


El mundo cervantino lo conmemora con multitud de actividades culturales, pues el personaje y su obra así lo merecen. Por ello, también hemos decidido sumarnos a la importante efeméride, cediendo la palabra y el protagonismo a nuestro paisano Federico Ortés Sánchez, experto cervantinista que, con su trabajo, tiempo y hacienda, quijotescamente anda involucrado desde hace años en estas cuestiones.


Federico nació en Trasierra, que no es mal lugar para ello, desarrollando su ciclo vital con una infancia fuentearqueña, bachillerato llerenense y licenciatura hispalense, en cuyo entono desenvolvió su vida profesional como como profesor de instituto, siempre sin desvincularse de Fuente del Arco, donde actualmente desarrolla su serena jubilación. Tiene por pasión el mundo de Cervantes y, al parecer, practica el quijotismo, corriente vital hoy en desuso, especialmente en un país donde los figurones se imponen a las figuras, el bobo paniaguado al honrado trabajador, la endogamia y el nepotismo a la inteligencia, lo oficial a lo extraoficial, lo institucionalizado y subvencionado al emprendimiento…

 Bueno, bueno…, Federico; observo que opinas como AQUEL, cuando, ingenuamente, decía:

“Don Quijote soy, y mi profesión la de andante caballería.

Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal.

Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía.

Y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil.

 


Como bien comentas en http://www.donquijoteliberado.com/pdf/carta.pdf, resulta  difícil vencer la resistencia de la endogámica oficialidad académica a cambiar el estado de las cosas. En efecto, según tu desgarrada opinión:

En la historia de la investigación científica aparecen catalogados tantos o más fraudes que descubrimientos. La ambición personal y la obnubilación que, a veces, produce la entrega ofuscada a una idea, son la causa de que tanta gente, con más o menos conciencia, decida poner en público unos resultados manipulados y, por tanto, falsos que, en mayor o menor tiempo, acaban desinflándose, porque la credibilidad de los descubrimientos se demuestra con experimentos y teorías comprobables. Pero, además de esos fraudes realizados por los investigadores para falsear los decepcionantes resultados de sus estudios, existen otros, menos frecuentes, aunque también de dimensiones extraordinarias y que podríamos denominar como ‘fraudes por omisión’.

 
Según hemos recogido de los fondos de la Biblioteca Nacional de España, Federico es autor de varios libros, entre ellos:

-          Zolojo, Mérida, 1991.

-         ¡Mi padre!, Mérida,  1995.

-         El triunfo de Don Quijote, Sevilla, 2002.

-         Don Quijote bálsamo-yelmo y emperador de la China, Sevilla, 2007.

-         Don Quijote peregrino entre Loyola-París, Sevilla, 2013.

 


Sobre esta última obra, en  www.apoloybaco.com/literatura/index.php?option encontramos la siguiente reseña:

Descubrir libros que ofrezcan algo nuevo es tarea compleja y difícil ya en el mundo literario, donde uno, cada vez que entra en una librería, piensa de que necesitaría más de una vida, o dos, o siete, para leer todos los volúmenes editados en la lengua hispana. Por eso, cuando llega a nuestras manos, o a nuestros oídos, referencias a textos sorprendentes y excepcionales, hay que celebrarlo y compartirlo de alguna forma. www.apoloybaco.com quiere contribuir a ello con este magnífico libro de Federico Ortés: El Triunfo de Don Quijote, donde el autor expone su teoría sobre el significado del Quijote, su explicación a todos los enigmas o mal considerados errores de la mayor obra de la literatura española y universal, desde el pasado de Alonso Quijano, su personalidad y su afición a los libros de caballerías, hasta la fecha exacta de su muerte, pasando a tratar otros temas como el porqué de la idea del camino como eje central de la novela, el nombre de Dulcinea o la esencia del bálsamo de Fierabrás.

Federico Ortés, tras largos años de estudio e investigación, ha plantado bases sólidas a su teoría, y desarrolla en su obra la conexión entre el texto escrito por Miguel de Cervantes y el libro autobiográfico de Ignacio de Loyola titulado Relato del peregrino. La conexión entre Loyola y Don Quijote ya fue intuida con anterioridad por otros prestigiosos cervantistas (Bowle, Unamuno,...) pero ellos sólo hacían referencia a la Vida de Ignacio de Loyola; la novedad de la obra de Federico Ortés es encontrar dicho paralelismo con la obra Relato del peregrino de una manera exacta y sorprendente.

Como dice el propio autor en su preámbulo, Os invito, pues, a conocer uno de las historias más fascinantes de la literatura universal, algo sin precedentes conocidos, un nuevo Cervantes, presentado definitivamente como adalid de la libertad y como valiente luchador contra la opresión y la falsedad de la Historia. Con esa voluntad de denuncia se escribió el Quijote, cuyos primeros ocho capítulos son una parodia genial de los ocho primeros capítulos del Relato, y los restantes una combinación fantástica, un juego permanente de imitación entre el Relato, la Vida y los libros de caballerías, que son, en realidad, el subterfugio utilizado por Cervantes para hacer una crítica despiadada a los libros religiosos, auténticos comecocos de la época con sus falsos milagros e infinidad de mentiras.

Y todo ello lo podéis descubrir visitando la página http://www.donquijoteliberado.com, donde encontraréis muchas más información sobre esta teoría, así como el libro completo en versión html descargable a pdf.

Gracias, Federico. Insiste; no te rindas, pues eso es lo que esperan los necios bobalicones.

sábado, 13 de febrero de 2016

AHILLONES EN 1928



 
Inauguración de los colegios

Sobre la Historia de la antiquísima villa de Ahillones desconocemos muchísimas más cosas de las que conocemos.

-         Sabemos que el territorio de su demarcación fue donado por Fernando III el Santo a los caballeros de la Orden de Santiago en 1246.
-        Que formó parte de la primitiva donación y encomienda de Reina. 
-         Que ya debió repoblarse a finales del siglo XIII o principios del XIV, formando parte de la citada encomienda, como un lugar de la villa de Reina, junto a los de Berlanga, Casas de Reyna, la Fuente el Arco, Trassierra y Valverde de Reyna (MALDONADO FERNÁNDEZ, M.  “Términos y jurisdicciones en el territorio de la primitiva encomienda de Reina”, en Revista de Estudios Extremeños, V. 69, nº 3, Badajoz, 2013).
-         Que primitivamente se conocía por el nombre de los Ayllones de Reyna, seguramente en honor al origen de sus repobladores, oriundos de Ayllón, en la provincia de Segovia.

 

-        Que en 1646 consiguió el villazgo, eximiéndose de la villa de Reina (MALDONADO FERNÁNDEZ, M. “Términos y jurisdicciones…).
-         Y poco más, pero con la fuerte curiosidad y el compromiso de ir aprovechando las escasas referencias documentales localizadas y tratar de reconstruir su Historia.

Adelantamos sobre este particular que nos causa extrañeza:
-         Lo corto de su término, en comparación con los otros de las villas hermanas comuneras de la encomienda de Reina, con las que compartía término de forma mancomunada y proindivisa.
-         Que la villa resultara excluida del reparto del citado término mancomunado, hecho que aconteció sobre la cuarta década del siglo XIX (MALDONADO FERNÁNDEZ, M. “La mancomunidad de términos entre las villas de Reina, Casas de Reina, Fuente del Arco y Trasierra: Origen y evolución”, en VIII Congreso de Historia de Extremadura, Badajoz, 2007).
-         Y ello, pese a tener como vecinos a la familia Gimón y Maeso, las más acaudaladas de entre las avecindadas en las siete villas comuneras, y más adelante compradores y terratenientes de las tierras concejiles y comunales desamortizadas  en la antigua encomienda de Reina, tras la ley Madoz de 1855.

Adelantamos lo fácil, como ciertas noticias recogidas en la prensa de 1928, una especie de campaña publicitaria resaltando los logros sociales conseguidos durante la dictadura del general Primo de Rivera.

En efecto, entre 1923 y 1928, al régimen político que administraba España suele conocerse por el nombre de Directorio Militar, o Dictadura del general Primo de Rivera, tras el golpe militar llevado a cabo por este general el 13 de septiembre de 1923.



Tras el citado golpe, quedó en suspenso la Constitución vigente, el Parlamento y los partidos políticos, medidas que se complementaron con una ley de imprenta muy restrictiva. Y bajo estas circunstancias, el directorio militar y la monarquía constitucionalista reinante cohabitaban en una entente cordial que, no obstante, dio paso a la segunda república.



Al amparo de este régimen surgió una especie de asociación o partido político único, la Unión Patriótica, que administraba una buena parte de los ayuntamientos extremeños, como el de Ahillones.

La administración encabezada por Primo de Rivera estaba ya muy cuestionada en 1928, lanzando la Unión Patriótica una campaña publicitaria inusual hasta entonces, como la insertada sobre Ahillones en el Noticiero Extremeño, en una edición extraordinaria de 13 de septiembre de 1928. Esta circunstancia nos permite  acceder a interesantes datos y fotografías de la época (de escasa calidad, pero valiosas, por testimoniales), como los que siguen:





 
 
1, Juan Vizuete Pilar, vocal asesor de la UP; 2, don Francisco García Zapata, ídem y juez municipal; 3, don Carlos Muñoz Vera, concejal.
Arriba, calle del mecánico Rada y abajo Avenida de Franco.


4, don Juan Guerrero, concejal; 5, don Benedicto González Sánchez, secretario; 6, don Gerardo Núñez Rivero, alcalde presidente y jefe local de UP.


7, don José González Cabezas, segundo teniente de alcalde; 8, don Francisco Gimón Moreno, teniente de alcalde;

 

 

jueves, 4 de febrero de 2016

DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER


 
¡Hola amig@!

En esta ocasión no voy a contarte ninguna historieta, pues tengo algo más importante de lo que hablarte.


Hoy, 4 de febrero, se ha convenido en declararlo como Día Mundial contra el Cáncer, y la Asociación Española, y otras organizaciones similares, precisan de tu ayuda.


En primer lugar piden que te cuides, vigiles tu salud, sigas las recomendaciones preventivas aconsejadas por los médicos y evites los factores usuales de riesgo.

También, que animes, alivies y comprendas a los que padecemos la enfermedad y sufrimos los molestos efectos secundarios de los tratamientos.

Por último, que colabores con estas asociaciones en sus distintos requerimientos.


De paso, te cuento que, precisamente hoy hace un año que extirparon el lóbulo superior izquierdo de mis pulmones. Gracias a Dios, la Naturaleza, las Ciencias, la Tecnología, los médicos, el personal sanitario, tu ayuda y la de mi familia me encuentro bien, pues de esto se sale. Vamos a salir.

Gracias 

lunes, 1 de febrero de 2016

FUENTE DEL ARCO EN 1895



FOTOGRAFÍA DE LA PLAZA TRAS EL DERRUMBE DE LA TORRE
(PÁG. WEB AYUNTAMIENTO)
       
I.- INTRODUCCIÓN

Localizar documentos que hablen sobre la Historia de Fuente del Arco suele ser una tarea complicada, aunque menos que cuando se buscan referencias sobre las de Ahillones, Casas de Reina, Trasierra o Reina, las otras villas hermanas de la encomienda de Reina.

 En principio, se pudiera pensar que la localización de referencias sobre la histórica villa de Reina sería tarea fácil, pero no es así, pues, salvo las primeras noticia sobre su donación a la Orden de Santiago, allá por 1246, apenas se pueden localizar documentos en los distintos archivos de ámbito nacional o autonómico.

En lo que más nos atañe, en el Archivo Municipal de Fuente del Arco sólo se conservan documentos correspondientes al siglo XX y al XXI, salvo dos de extraordinaria importancia que alguien tuvo a bien reservar: su carta de villazgo fechada en 1561, y un segundo documento sobre un pleito que el concejo mantuvo contra la Mesta a principios del XVII, donde, como prueba testimonial en su defensa, los oficiales concejiles aportaron las Ordenanzas Municipales, es decir, el segundo de los documentos de extraordinaria importancia al que nos referimos.

        Pese al silencio documental, aparte de ciertos datos de relativa importancia recopilados en el Archivo de Protocolos notariales de Llerena, hemos podido acceder a interesantes noticias sobre la villa consultando la prensa del XIX y principios del XX, años de espectacular desarrollo de Fuente del Arco al abrigo de la explotación de sus importantes minas. Así, en la prensa de 1895 hemos localizado tres asuntos destacables:

-      El primero, lamentable, pues habla del derrumbe de la torre de la iglesia parroquial y parte del templo, hecho que aconteció el 2 de abril de 1895.

-      El segundo, más que lamentable, pues trata sobre la desamortización o venta en pública subasta de los últimos lotes establecidos en las 2.000 fanegas de tierra de la parte de la dehesa mancomunada de Viar que pertenecía al concejo de Fuente del Arco, cuyas rentas se empleaban para atender a los gastos de gobierno y administración del pueblo, aparte de servir para pagar a los funcionarios locales, al médico y a los maestros.

-         Y el tercero, éste agradable, trata sobre la inauguración de la línea férrea Peñarroya-Fuente del Arco, hecho de extraordinaria importancia para la comarca. 

En esta ocasión sólo nos detendremos en el primero y tercero de los acontecimientos descritos, pues el segundo, por merece un estudio más detallado, lo dejamos para otra ocasión.

II.- EL DESPLOME DE LA TORRE

El 2 de abril de 1895, cuando el sacristán subió a la torre para el rutinario toque del Ave María, notó que una de las muchas grietas había aumentado considerablemente, por lo que decidió bajarse con precipitación. Hizo bien, pues al poco rato la torre se desplomó sobre la iglesia, sembrando ésta de cascotes, enterrando las campanas y causando daños materiales de consideración en el templo y casas aledañas, si bien, por fortuna no ocasionó desgracias personales. Pocos días después, el 17 de mayo caía parte de la iglesia, quedando en pie sólo tres bóvedas agrietadas, además de dos paredes sensiblemente desplomadas.

 
OBSÉRVESE LOS CASCOTES DEL DERRUMBE AL FONDO, MIENTRAS SE ORGANIZA LA PROCESIÓN
       
      Hasta aquí este importante incidente, que dio al traste seguramente con una torre de cantería, como se aprecia en esta antigua fotografía que hemos localizado en la página Web del Ayuntamiento y que encabeza este artículo.

 
EL CONTRAFUERTE DE CANTERÍA

En efecto, por lo que se adivina de la fotografía, se desplomó la torre-fachada con el primer cuerpo del templo que, por el contrafuerte más próximo que quedaba al aire, se adivina que todo el primer cuerpo sería de cantería.

Pues bien, hasta 1905 no se abordó la necesidad de reconstruir el templo, aprovechando la visita pastoral del obispo de Badajoz el 5 de mayo de dicho año, según crónica de Erredé, el periodista llerenense que siguió la visita episcopal a los pueblos del arciprestazgo de Llerena. Su crónica, recogida en el Nuevo Diario de Badajoz, edición del 5 de mayo de 1905, decía así:

Excusado es decir que el recibimiento hecho al Sr. Obispo en Fuente del Arco no pudo ser más cariñoso. Le aguadaban a la entrada del pueblo el diputado provincial señor Maeso (Narciso Maeso de la Fuente, diputado provincial y en las cortes, hijo de Eduardo Maeso de la Fuente García, el mayor terrateniente de la zona de la antigua encomienda de Reina, donde adquirió bienes de propio desamortizados en sus distintos pueblos), el alcalde y concejales, guardia civil y las principales personas del pueblo dignamente representada por los señores Maeso, Moreno y Calle.

El párroco y el coadjutor se habían adelantado y al llegar S.I. se organizó la comitiva de la siguiente forma: El Sr.  Obispo con el alcalde y el párroco, el arcipreste de Llerena con el diputado provincial y el capitán de la guardia civil, los demás sacerdotes, los señores Maeso (don Antonio, don Juan y don Francisco, seguramente hermanos del diputado) don  Luis Díaz (médico), etc.

La primera visita fue para la destruida iglesia, de donde salió S. I. con ánimos de trabajar para hacer otra nueva, y poniéndolo por práctica, en unión del párroco y del Sr. Calle, visitó a la hermana de este Sr., que se proponía hacer una capilla pública para fijar los preliminares.

Luego, en casa de la distinguida Sra. doña Dolores Gimón (dueña de la mitad de Ricomacho, la otra mitad era de los Maeso citados), S.I. propuso que se hiciese algo más, ofreciendo el mismo algún dinero e interesándose, en fin, porque cuanto antes sea un hecho la construcción de capilla u otro lugar donde pueda oírse misa, pues el antiguo ofrece pocas condiciones de seguridad.

Las palabras de S.I., que demuestran su interés y el afán que tiene de trabajar por los intereses comunes, servirán para que todos los vecinos se interesen en esa obra y sea un hecho la realización de un  proyecto de tanta necesidad,  como el de construir un templo en Fuente del Arco.

Sin tiempo para más, salimos precipitadamente para la estación, a fin de coger el tren que pasa a la once y media, pero en el poco tiempo que Su Ilustrísima permaneció en Fuente del Arco, demostró su sabiduría, su fe, su religiosidad, su desinterés, en fin, cualidades todas de que se haya adornado.

Voy a terminar y no quiero hacerlo sin dar la expresiva gracias a la señora viuda de Maeso, a su hijo don Antonio, a su hijas distinguidas por más de un concepto, y a todos los que me han auxiliado en mi tarea de reportero.

 

 

III.- INAUGURACIÓN DE LA VÍA ESTRECHA Y SUS PROLEGÓMENOS

Sobre la historia de la vía estrecha, según relata José A. Torquemada Daza (“La línea Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano. Construcción de un ferrocarril minero desde una perspectiva social”), ya en 1858 se dieron los primeros pasos para declararla de utilidad pública. Sin embargo, el asunto se retrasó en demasía, y no fue hasta el 5 de marzo de 1865 cuando se relanzó el proyecto tras una reunión celebrada en la minera e industriosa villa de Azuaga, en donde se concentraron los alcaldes y secretarios de los pueblos afectados para pronunciarse en favor del definitivo  relanzamiento de la citada vía férrea. Asistieron los representantes de Ahillones, Bélmez, FuenteObejuna, Granja, Berlanga, Valverde de Llerena  y Fuente del Arco, personificado éste último por Manuel Santos, su alcalde, y Simeón Bravo, su secretario. En conjunto, acordaron y redactaron lo siguiente:

 La línea férrea que partiendo de Bélmez y pasando por Fuente Obejuna, Granja de Torrehermosa, ésta villa (Azuaga), Berlanga, Ahillones y Valverde, a empalmar en Fuente del Arco con la línea de Mérida a Sevilla es vital para todos estos pueblos y lo inmediatos pues, sin la línea proyectada se encontrarán a 4 leguas de la línea Mérida-Sevilla y 8 de la de Badajoz-Madrid. Esta distancia para nuestra comarca la dejará en condiciones de inferioridad con el resto de la provincia y gravará el valor de sus productos sobre el importe del transporte hasta conducirlos bien a Madrid o a Sevilla, nuestros únicos mercados. Esto sucederá a nuestros productos agrícolas; en cuanto a nuestra industria, moriría en la cuna sin la facilidad de comunicación que ofrece esta vía. Para todos estos pueblos que cruza la línea de Belmez a Fuente del Arco, tiene el mayor interés que se lleve a cabo y están dispuestos a hacer cuanto esté de su parte para la realización del proyecto.

        Excelente principios e idea, pero, para plasmar el acuerdo de los ediles citados, otra vez hubo que esperar demasiado tiempo, teniendo en cuenta el fuerte impulso y la celeridad que por aquellas fechas se le estaba dando al ferrocarril en el Estado.

En efecto, hasta 1879 el proyecto quedó nuevamente paralizado, otorgando el gobierno al capitalista e ingeniero Pastor y Landero la licencia para el trazado de la línea de Valsequillo a Fuente del Arco, según la Real Provisión siguiente:

Don Alfonso XII, por la gracia de Dios rey constitucional de España. A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y nos sancionado lo siguiente:

Artículo 1º.- Se autoriza á D. Manuel Pastor y Landero para construir un ferro-carril que, partiendo de Valsequillo, pase por la Granja, Azuaga, Aillones, Berlanga y Valverde, y termine en Fuente del Arco; quedando sujeto dicho camino a la vigilancia del gobierno.

Art. 2°.-  Esta autorización lleva consigo la declaración de utilidad pública, el derecho a la expropiación y el aprovechamiento de los terrenos de dominio público, así como la exención de los derechos de Aduana para el material de construcción y explotación del ferro-carril, con arreglo á lo que prescribe el art. 12 de la ley general de ferro-carriles de 23 de Noviembre de 1877. La construcción se ejecutará con arreglo al proyecto facultativo, que se someterá á la aprobación del gobierno en el término de seis mesas desde la publicación de esta ley; debiendo quedar terminadas las obras, para empezar la explotación, á los dos años, contados desde la aprobación de este proyecto.

Art, 3º.-  El ministro de Fomento fijará en el pliego de condiciones particulares de esta concesión las tarifas especiales de determinados servicios del Estado y los gratuitos, figurando entre estos la conducción del correo, que debe prestar con arreglo al art. 47 de la ley de 23 de Noviembre de 1877.

Art. 4º.- El plazo de esta concesión será de noventa y nueve años.

Art. 5º.- El ministro de Fomento queda encargado del cumplimiento de esta ley, estipulando las condiciones en que ha de llevarse á efecto.

Por tanto: Mandamos á todos los tribunales, justicias, jefes, gobernadores y demás autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente ley en todas sus partes.

Dado en San Ildefonso á tres de Agosto de mil ochocientos setenta y nueve.-Yo el rey.-El ministro de Fomento interino, Salvador de Albacete.

        Pastor y Landero no supo o no pudo llevar a cabo el proyecto recogido en la Real Provisión anterior, ni otras compañías que parecían interesarse por el mismo, como la de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y a Alicante (MZA), pese al compromiso de los pueblos afectados por la línea, que continuamente ofertaban ayuda y colaboración por encima de sus posibilidades. Así, el de Azuaga, en marzo de 1883 (BOP de Badajoz del  25 de junio de 1883), ofertaba el compromiso de darle a la citada compañía la expropiación de los terrenos de su término que precisase, siempre que pusiesen estación en las proximidades del pueblo, ofertando las 55.888 ptas. que importaba dicha expropiación, a pagar del 80% del capital resultante de la desamortización y venta de los propio del concejo que estaba concluyendo por aquellas fechas.

Finalmente, fue la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya (SMMP) la que se hizo cargo de la concesión de la línea, según la Real Provisión que sigue:

DON ALFONSO XIII, por la Gracia de Dios y la Constitución Rey de España, y en su nombre y durante su minoría de edad la Reina Regente del Reino;

A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Corles han decretado y Nos sancionado lo siguiente:

Artículo 1º. Se otorga a la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya la concesión para construir, sin subvención del Estado, y explotación durante noventa y nueve años de un ferrocarril económico de vía estrecha que partiendo de Peñarroya termine en Fuente del Arco, con arreglo al proyecto y pliego de condıcıones que a  propuesta del concesionario apruebe el Ministerio de Fomento.

Art.2º. Este ferrocarril se considerará de utilidad pública para los efectos de la expropiación forzosa y el concesionario tendrá el derecho de ocupar los terrenos de dominio público y disfrutar de las demás exenciones y privilegios que las leyes conceden o puedan conceder a los de su clase. Por tanto:

Mandamos a todos los Tribunales, Justicia, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente ley en todas sus partes.

Dado en Palacio a diez y seis de Julio de mil ochocientos noventa y uno.

YO, LA REINA REGENTE

La SMMP encargó a la compañía francesa Fives Lille la construcción del trazado, llevado a cabo con tal celeridad que en el mes de septiembre de 1893 comenzaron las obras y a mediados de 1894 ya estaba enlazado el cerco industrial de Peñarroya con la mina el Triunfo de Azuaga, inaugurándose el trazado el día 20 de junio de 1895, cuando el tren que partió de Peñarroya a las seis horas de la mañana se estacionó cuatro horas después en Fuente del Arco. El corresponsal del Diario de Córdoba en Fuente Obejuna, en la edición del 27 de junio de 1895 redactó la siguiente crónica:

Me congratulo en participarle que el día 20 del actual llegó a Fuente del Arco la primera locomotora del ferrocarril en construcción de Peñarroya a dicho punto, saliendo del primero a la 6 de la mañana y llegando al segundo a las 10, después de recorrer los 68 kilómetros que los separan.

Arrastraba dicha locomotora los coches en que iban los altos empleados de las sociedades constructoras y la concesionaria, invitados por Mr. Ernesto Presser, que les obsequiaba con un lunch por la conclusión de las obras.

Lo esplendido del almuerzo lo denota el menú servido, cuya lista fue: hors d´oeuvres, crovettes, mortadelles, han ois, olives, foiegras. Entré: omelettes aux huitre, paella. Poisson: sóles rougets. Rotí: dindes trufées. Legumes: asperges. Entremées: oeufs á la neige. Dessert: fromage fruts, et patisserie variées, y en el cual reinó la mayor cordialidad.

En el champagne se pronunciaron brindis por la unión franco-española, por la prosperidad de los pueblos que la vía cruza, y porque la SMMP vea remunerado sus esfuerzos para la construcción de la línea próxima a explotarse, a fin de que la prolongue en ambos sentidos, uniendo con ella el importante puerto de Huelva con la rica zona minera de Linares; no escatimándose los plácemes a Mr. Presser, quien bajo du dirección ha sabido hermanar la firmeza de la construcción y solidez de las obras de fábrica con la sencillez artística y elegancia arquitectónica que le distingue.

Los comensales, todos muy complacidos de las distinciones de que había sido objeto, regresaron a las 4 de la tarde recibiendo ovaciones en las estaciones de Valverde, Berlanga, Azuaga, Granja y Fuente Obejuna, donde una intensa concurrencia los esperaba, teniendo que detenerse en Azuaga más de media hora, durante la cual una orquesta de guitarras y bandurrias tocó aires nacionales y piezas escogidas.

Inútil es encarecer la importancia de esta línea, conociendo la región que atraviesa: la feracidad de su suelo y extenso arbolado la colocan a la cabeza de las mejores de nuestro país. Su riqueza pecuaria no es menos importante y su extensa zona minera le permite figurar al nivel de las más conocidas de España, contándose entre otras  la del Triunfo y Eneros, enclavadas en los términos de Azuaga y Fuente Obejuna, respectivamente; así es que unido este paso de progreso con la carencia casi absoluta de cómodas vías de comunicación, ha contribuido poderosamente a acrecentar el entusiasmo y arraigar la creencia de que la llegada de la primera locomotora al término de la línea es crepúsculo de prosperidad y riqueza, y un fausto acontecimiento para estos pueblos…

 


En efecto, ya antes de la inauguración de la línea, Fuente del Arco había conseguido una importante prosperidad al amparo de sus numerosas minas, destacando las de hierro, enclavadas en la sierra de la Jayona, y las de carbón del arroyo del Galapagar. A ello habría que sumarle el gran impulso que ya había adquirido tras la inauguración de la línea Mérida-Sevilla, la instalación del cable aéreo que unía la solana de la Jayona con la estación y la inauguración de una sucursal de la fábrica La Cruz, hecho que tuvo lugar el primero de noviembre de 1887. En el periódico El Día, en su edición del 7 de noviembre de este último año, se insertó la siguiente crónica sobre dicha inauguración:

En Fuente del Arco, villa de esta provincia, perteneciente al partido judicial da Llerena, se celebró anteayer una importante fiesta industrial. La acreditada Compañía minera «La Cruz» inauguró la fábrica de fundición que ha establecido en las inmediaciones de dicha villa, a unos doscientos metros de la estación, en la línea férrea de Mérida á Sevilla.

Comprende la fábrica una gran nave de 40 metros de largo por diez de largo, con tres hornos que ya funcionan, y otra más pequeña con dos hornos que todavía no trabajan; hay además talleres de herrería y carpintería, hornos de ladrillo y cal, grandes depósitos de minerales y un elegante chalet, donde tiene su vivienda y oficinas el ilustrado director de dicha compañía, Sr. Steiner.

Para los obreros se están construyendo casas en buenas condiciones de comodidad e higiene.

En este país, dedicado esencialmente a las faenas agrícolas, la inauguración de una fábrica como «La Cruz» tenía que despertar, como ha despertado, vivísimo interés: así es que multitud de personas de los pueblos inmediatos, tanto de esta provincia como de la de Sevilla, galantemente invitadas por el Sr. Steine, han acudido a esta solemnidad, de la cual, en verdad, conservarán gratos recuerdos. El referido Sr. Steine esperaba a sus visitantes en la estación de la vía férrea, y directamente los condujo al establecimiento, donde inspeccionaron todas las dependencias, explicándoles hasta los más pequeños detalles, y haciendo funcionar uno de los hornos para que pudieran apreciar la exactitud con que se realizan las operaciones que constituyen el objetivo de la nueva fábrica. Terminada la visita, y complacidos todos del acierto que ha presidido a la instalación de los hornos y a la organización de los trabajos, el Sr. Steine obsequió a sus huéspedes con un espléndido banquete, donde abundaron los habanos y el espumoso champagne, y terminó con entusiastas brindis por la prosperidad de la fundición «La Cruz,» por la industria minera, por la unión de Francia y España y por el comercio.

Tan agradable fiesta terminó a las diez de la noche. Entre las personas que a ella han asistido se encuentran el juez de instrucción de Llerena; el exdiputado a Cortes, D. Narciso Maeso; el diputado provincial, D. Juan Domínguez; el comandante de la Guardia civil, Sr. Elías; el inspector del movimiento, D. Antonio Fernández; los abogados de Llerena, Sres. Muriel y Vidarte; el acaudalado comerciante D. Lorenzo Martin de Robles; D. Ramón Caravana, de Guadalcanal; D. Pedro Aranda y don Carlos Arnau, de Cazalla; los vecinos de Fuente del Arco, Sres. Paz, Calle, Díaz y Barrocaco, y el representante de la Compañía en esta capital, D. Eugenio Serrano Meseguer.

Manifestaciones industriales como la que significa la empresa «La Cruz,» son necesarias en esta provincia para contrarrestar los perniciosos efectos de la crisis agrícola, que tan profundamente la afecta…